Las ráfagas coloridas de asteroides, estrellas distantes y radiación estelar bañaban el interior del orbitador, cambiando a cada segundo en un vórtice enérgico a la vez que abrumador. Eso, sumado a la música de ritmo rápido y electrónico sonando por los parlantes, podía producir fácilmente la ilusión de una discoteca dentro de la nave, pero el Warframe sentado frente al navegador, acomodado en el asiento forrado de piel, estaba quieto y ya no seguía el ritmo, como hasta hace una hora.
Cruzado de brazos y hundido en sus pensamientos, repasaba la junta llevada a cabo hacía poco, pensando, calculando cuidadosamente lo que tendría que hacer cuando arribara al gigante de Urano, dentro de varias horas. Claro, aunque fuera con un plan siempre pasaban cosas sobre la marcha, imprevistos, situaciones fuera de su control y que no figuraban en sus ecuaciones iniciales, por lo que la improvisación nunca estaba demás. Lo más importante siempre era el resultado final.
—Es uno de los científicos Grineer que encabezan la lista de los más problemáticos a mediano y largo plazo — respondió Excalibur a la pregunta de Lotus. Ella asintió.
—Entiendo que su campo es el de la investigación y reparación de los genes de su raza— acotó Limbo, sin necesidad de hacer memoria. Eran pocos los Grineer que lograban méritos en el área científica y no en la militar, que era en lo que más resaltaba aquella especie sanguinaria.
— ¿Lo mismo que hacía el doctor Tengus? — preguntó Ember a un lado.
—No exactamente. Tengus se especializaba en la producción de nuevas cepas de guuerreros por medio de experimentaciones poco ortodoxas...pero efectivas.
La Warframe de fuego no entendió del todo la explicación, pero prefirió no poner en evidencia su ignorancia quedándose callada y asintiendo despacio. No fue la única.
—Tyl Regor, por otro lado— dijo la mujer— se dedica a estudiar la genética de su especie para intentar mitigar el daño que cientos de años de excesiva clonación han obrado sobre ellos. Como ustedes ya saben, los Grineer padecen ciertas deficiencias que han deteriorado a su raza a lo largo del tiempo.
— ¡Sí, y son cada vez más feos! — soltó Nezha con tono de burla, logrando que varios de ellos rieran un poco ante la acotación.
—Ellos ya no son ni la sombra de lo que solían ser — dijo Harrow con una honda inspiración y pronunciándose por primera vez. Los demás dejaron de reír al instante y se volvieron a verlo con cierta gravedad.
Lo cierto era que muy pocos de ellos aún conservaban recuerdos del pasado como para poder dimensionar completamente aquellas palabras. Una muerte tras otra, una reconstrucción tras otra, les había llevado a perder no solo gran parte de sus memorias del pasado y del esplendor de sus yo originarios; también les había pasado la cuenta en cuanto a sus fortalezas y habilidades. Entre más veces habían caído, menos recuerdos del pasado conservaban. Harrow estaba entre los pocos que todavía guardaba suficientes memorias para comparar a los Grineer originarios con los que se fabricaban cual mercancía barata en sus laboratorios.
"Al final de cuentas, no somos tan distintos de ellos" pensó Limbo con cierto pesar en la soledad de su nave.
— ¿Por qué estamos hablando de este sujeto? — inquirió el dragón con cierto fastidio. El joven estaba entre los que más detestaba a los Grineer, así que cada minuto que debía darles de su tiempo, si no era aplastándolos, para él era tiempo perdido.
—Loki interceptó un extraño mensaje mientras se encontraba infiltrado en la red de los Corpus— explicó Lotus, causando extrañeza en todos. ¿Qué tenían que ver ellos ahora? — Al parecer Alad V ha enviado algunos equipos de espionaje para ingresar en las plantas de producción Grineer de Urano, específicamente las que están bajo control de Regor. Quiere saber lo que se está haciendo allí a cualquier costo, lo que le ha reportado muchas bajas; prácticamente perder a cada equipo que ha puesto los pies allí. No ha logrado obtener lo que busca.
— ¿Y qué es exactamente lo que busca? — preguntó Octavia muy confundida.
—Es lo que vamos a averiguar — respondió la mujer seriamente— . Que Alad V quiera el trabajo de un científico Grineer no puede suponer nada bueno.
Todos sabían lo mucho que el cabecilla Corpus detestaba a sus contrapartes militares y lo muy a menos que los veía. Nunca perdía oportunidad de hablar mal de ellos, a pesar de que su cargo supuestamente era el de mantener buenas relaciones con los Grineer. Además, lo que fuera que ese Tyl Regor estaba haciendo, tenía que ser algo particularmente bueno e importante como para que uno de los jefes de Corpus quisiera poner sus manos sobre ello.
— ¿Cómo vamos a proceder entonces? — preguntó Rhino, listo para empezar a trabajar.
Lo primero era tener más información. Naturalmente, no se podía ingresar como si nada a una base Grineer, golpear la puerta y solicitar dicha información. Era necesario obtenerla y solo podía hacerse de dos maneras: a la fuerza, o con muchísimo cuidado. Como Lotus no deseaba poner sobre aviso a ninguna de las partes involucradas, el primer método quedaba descartado.
— ¿Usará el Paris? — preguntó Rameda observando a su amo, quien se dirigió al arsenal y tomó de entre su colección de armas el arco.
—Necesito pasar desapercibido en lo posible; llevar la Astilla llamaría demasiado la atención —replicó él serenamente, dejando a un lado el arco y apartándose un poco. Bajó una pequeña palanca a su derecha y el exhibidor en frente se cerró, se guardó sobre sí mismo y un segundo lo reemplazó. Al abrirse, armamento de tamaño más pequeño se mostró ante él. Limbo paseó la mirada, eligió las pequeñas kunais con listones, las probó en ambas manos y decidió que llevaría esas. Luego se dispuso a hacer lo mismo con su última arma.
En general y para misiones de infiltración o espionaje, sus compañeros Loki, Ivara o Ash eran enviados a hacerse cargo, pero el primero ya se encontraba ocupado en un nodo filtrando información, y de los otros dos todavía no podían completar sus reparaciones, por lo que se encontraban inactivos. No es que para él fuera difícil robar información -o cualquier otra cosa en realidad -. Si bien su especialidad era colarse en las instalaciones Corpus y burlar sus sistemas de seguridad láser, Limbo podía vanagloriarse de estar a la altura de sus compañeros más hábiles en cuanto a la infiltración se refería. Tenía métodos para eso, y uno de ellos consistía en hacerle un pequeño ajuste a su parazon antes de embarcarse en su próxima tarea.
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